Encuentra el tono adecuado para cada situación (formal, informal, cortés o directo) y evita sonar brusco sin querer.
Elige el lenguaje adecuado para situaciones formales y relajadas.
Could you …? en vez de Give me …: pide y opina con cortesía.
Adapta la gramática y el vocabulario al público y al propósito.
Qué se considera estándar y cómo cambia el inglés según el contexto.